Semestre uno / Boletín dos

Situación de los derechos humanos en México

Boletín teórico

Como todos y todas sabemos, un sistema democrático es posible en la medida en la que se garantizan, respetan, protegen y promueven los derechos de todas las personas. Sabemos además que, el avance en materia de derechos humanos supone la posibilidad de pensar en ellos como una condición dada. Y, que es preciso asumir que el Estado es responsable de brindar las condiciones para que éstos puedan ejercerse. Así es ahora y nos parece casi natural pensar en los derechos humanos como parte de nuestra vida en democracia. Sin embargo, la conquista de los derechos humanos en México y el mundo es producto de una larga lucha social. Y desgraciadamente, su protección y defensa no siempre fue así.

Como sostiene Emilio Álvarez Icaza:

Hace poco más de cuatro décadas el tema de los derechos humanos no figuraba en la agenda pública y se carecía de auténticos espacios de interlocución democrática en los que ciudadanía y Gobierno dialogaran y resolvieran conjuntamente las grandes problemáticas sociales. […] las décadas de los sesenta y setenta se caracterizaron por acciones que bien podrían denominarse de sobrevivencia y resistencia social en contra de las violaciones a derechos humanos que cometía el Estado mexicano, tales como detenciones arbitrarias, torturas, desapariciones forzadas, ejecuciones extraoficiales y criminalización de la protesta social. Este contexto de "guerra sucia" obligó a la búsqueda de las personas desaparecidas en 1968 y en 1971 y a la creación de organizaciones con este fin. (86-7)

Y si pensamos que de los años sesenta para acá ha pasado medio siglo, lo lógico sería suponer que no existen ya rezagos en la materia. Sin embargo, por más lamentable que parezca, la situación de los derechos humanos en México sigue dando de qué hablar. Tanto los diagnósticos nacionales como internacionales dan cuenta, a la fecha, de innumerables violaciones a los derechos humanos en este país. Para mayor referencia, baste destacar la publicación titulada Situación de los derechos humanos en México, elaborado por la Comisión Interamericana de Derechos Humanos.

En las conclusiones del informe de la CIDH, destaca que:

Continúan siendo de especial preocupación las denuncias de desapariciones, ejecuciones extrajudiciales y tortura, así como la situación de inseguridad de personas o grupos más expuestas por razones de discriminación histórica o por sus actividades como las mujeres, la niñez, las personas migrantes, pueblos indígenas, defensoras de derechos humanos y periodistas, quienes son víctimas de asesinatos, desapariciones, secuestros, tortura, amenazas y hostigamientos. (231)

Y todo ello, creen los investigadores, se relaciona con la impunidad que se vive en el país.




Para la Comisión, la actual crisis de graves violaciones de derechos humanos que atraviesa México es en parte consecuencia de la impunidad que persiste desde la llamada "Guerra Sucia" y que ha propiciado su repetición hasta hoy en día. En la actualidad, el reto del Estado mexicano es cerrar la brecha existente entre su marco normativo y su apoyo irrestricto a los derechos humanos con la realidad que experimentan un gran número de habitantes que buscan acceder a una justicia pronta y efectiva. (231)

Ahora bien, sin desestimar el trabajo y avances en la materia, diremos que:

El ordenamiento jurídico mexicano ha tenido avances muy importantes en materia de derechos humanos en años recientes que han sido reconocidos por la CIDH. A partir de las reformas de junio de 2011, la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos elevó a jerarquía constitucional todas las normas de derechos humanos contenidas en los tratados suscritos por el Estado mexicano. El artículo 1º constitucional dispone que todas las personas gozarán de los derechos humanos reconocidos en la Constitución y en los tratados internacionales de los que México sea parte, y establece garantías para su protección. Esta equiparación de los derechos humanos contenidos en los tratados internacionales de los que México sea parte y su jurisprudencia con las normas constitucionales representa un avance en la dirección correcta. (55)

Sabemos que, a la manera en que lo explican Salazar y Woldenberg:

Los derechos humanos no encuentran mejor régimen tutelar que la democracia. Así, la igualdad y la no discriminación, el derecho a la vida, la libertad y la seguridad personales, la ausencia de servidumbres, torturas y privaciones ilegales de la libertad. La igualdad ante la ley, las garantías hacia los infractores, la protección de la vida privada, el libre tránsito, la libertad de conciencia y religiosa, la de opinión y de expresión, etc., encuentran en el sistema democrático mayores probabilidades de volverse realidad. (50)

Pero el hecho de que estén contenidos en la normatividad nacional o respaldados por los tratados internacionales, no los vuelve condiciones suficientes para volverse realidad. Refiriéndonos por ejemplo a la CIDH. Con base en la información que presenta la revista Dfensor, "en 2016 se dio a conocer la crisis financiera por la que estaba atravesando la CIDH debido a las bajas aportaciones de sus Estados miembros". (28)

La CIDH atiende mil millones de personas, y distribuido ese presupuesto, sólo cuenta con 0.009 centavos para cada una. En comparación con otros países, América Latina recibe mucho menor presupuesto para la defensa de derechos humanos. Y si a eso sumamos la desigualdad social, la corrupción y la impunidad, podemos darnos una idea del grave problema y la crisis que enfrentan los derechos humanos en nuestro país.

De cierto es que un elemento fundamental para que ello suceda es su asignación presupuestaria. María del Carmen Miranda, en su artículo "Derechos humanos y presupuesto. Una reflexión sobre los modelos presupuestarios" nos dice:

Los presupuestos públicos pueden ser utilizados como una herramienta para la redistribución equitativa de los recursos públicos con el objeto de superar las desigualdades sociales, incluida la de género, y para avanzar en el sentido de que los derechos humanos sean una experiencia humana cotidiana. Ello supone que los recursos se empleen para hacer más efectivas las estrategias de desarrollo, en un marco en el que los derechos humanos sean respetados y garantizados y se prioricen los sectores más excluidos y vulnerados de la sociedad, donde el mayor porcentaje lo ocupan las mujeres. (5)

Y esto es así para el tema de mujeres, jóvenes, indígenas y muchos otros grupos en situación de vulnerabilidad en México. Más adelante, la misma autora refiere:

[…] que para dar cumplimiento a tales obligaciones del Estado se presentan algunos problemas de diversa índole como el contenido del derecho humano y la interpretación de su significado […], además de otros inconvenientes de carácter político, económico, programático y técnico instrumental como parte de los (en ocasiones) excesivos aparatos burocráticos, normativos y político-administrativos de la administración pública y el Poder Legislativo en que se encuentra inmerso el diseño, la aprobación y la ejecución de las políticas públicas implementadas por el gobierno. (6)

Como se puede observar en la gráfica anterior, existe un incremento constante de los recursos destinados a la Comisión Nacional de Derechos Humanos, donde el mayor crecimiento en términos reales tuvo lugar durante el periodo de 2010-2011 con un aumento de 4.5%, periodo asociado con la reforma constitucional en materia de derechos humanos.

En el caso de Veracruz, el presupuesto asignado corresponde a 0.52% del Presupuesto de Egresos de la Federación, como se muestra en la siguiente tabla:

Parece mucho, pero en realidad, es poco para los muchos problemas por atender y las múltiples carencias de la sociedad mexicana en general. Sobre todo, es alarmante en México, como sostiene el informe de la OEA en relación con el tema de desapariciones forzadas, la muerte de periodistas, y la violencia generalizada que se vive en muchos estados de la República. Es así que, pese a su reconocimiento constitucional y haber elevado a jerarquía constitucional lo contenido en los tratados internacionales, aún hay tareas pendientes, y mucho trabajo por hacer en cuanto a revisión de políticas, asignación presupuestaria y rendición de cuentas.

BIBLIOGRAFÍA

Álvarez Icaza, Emilio. Derechos humanos y democracia: retos para México en el 2012. UNAM: Instituto de Investigaciones Jurídicas, 2012. Disponible haciendo click aquí. Consulta: 29 de enero de 2018. PDF

Editorial. "La crisis de la CIDH en cifras". México: CDHDF, 2017. Revista Dfensor, número 4, abril 2017. Disponible haciendo click aquí. Consulta: 29 de enero de 2018. PDF

García Miramón, Fiorentina. "Gasto en Derechos Humanos (CNDH)". México: CIEP, 2014. Disponible haciendo click aquí. Consulta 29 de enero de 2018. Html

Miranda Martínez, María del Carmen. "Derechos humanos y presupuesto. Una reflexión sobre los modelos presupuestarios". México: CDHDF, 2016. Revista Dfensor, número 8, agosto 2017. Disponible haciendo click aquí. Consulta: 29 de enero de 2018. PDF

Salazar, Luis y José Woldenberg. Principios y valores de la democracia. México: IFE, 2008. Impreso

Organización de los Estados Americanos. Situación de los derechos Humanos en México. OEA: México, 2015. Disponible haciendo click aquí. Consulta: 29 de enero de 2018. PDF